Aquí estamos, Alf conduciendo y yo escribiendo esto con el móvil.
Llevamos 11 días de viaje en los que hemos visitado los lugares donde ocurrieron las mayores batallas de la 1 guerra mundial.
También hemos visto las principales ciudades de Bélgica y nos hemos puesto hasta arriba de chocolate y gofres.
El GPS de google maps nos ha metido por carreteras por las que solo transitan cabras y el GPS del coche se ha vuelto loco en las calles de Dunkerque.
Los franceses, con todos mis respetos, conducen fatal (se te tiran encima en los adelantamientos). Y las autopistas belgas son el caos, las salidas y las incorporaciones son cortisimas y los carteles están colocados de forma que los ves cuando es demasiado tarde. Lo que si esta muy bien es que en ambos países hay muchísimas áreas de descanso para parar (aunque solo tengan un wc y unos banquitos para hacerse un picnic)
Comer en Francia mola, siempre y cuando no sea domingo y estés en pueblos porque entonces apañatelas. En Bélgica es raro comer por menos de 20€ el plato a no ser que encuentres un puesto ambulante que tenga comida (y eso en mi estado actual no ha sido fácil). Del agua ya ni hablamos.
No acabo de saber porque pero en casi todas las panaderías/pastelerías belgas habían avispas paseándose por dentro de los mostradores.
De los hoteles que hemos estado el que mas nos ha gustado es el de Ypress y el que menos el de Verdun.
En cifras para haceros un resumen:
3984 km en 11 días, de los cuales fueron 1900 entre en primer y el último día.
Ayer llegamos por la noche al apartahotel cerca de un pueblo francés llamado Albert situado a unos 6km al norte del río Somme.
Este río fue la mayor línea de defensa británica durante la Gran Guerra. Para el imperio, aquí ocurrió su mayor catástrofe.
Junto con los franceses estaban preparando una fuerte ofensiva, meticulosamente planeada, para tomar la fortaleza de Thiepval y poder acercarse a las lineas de abastecimiento del frente norte. Al mismo tiempo los alemanes planeaban la ofensiva de Verdún al otro lado de Bélgica. Nada más comenzar la ofensiva, los franceses tuvieron que redirigir tropas hacia allí y todo quedó en manos británicas. Además no pudieron retrasar el ataque pues tenían que mantener a estos alemanes ocupados para que no desplazaran tropas al otro frente.
La estrategia falló catastroficamente y las tácticas de combate tampoco dieron resultado por una completa falta de comunicación y sincronización. El resultados 58.000 bajas de la Commonwealth en un día.
Primero fuimos a visitar el Memorial Beaumont-Hamel Newfoundland, en el que esta enterrada la dimisión 29 de Newfoundland. El memorial se encuentra en los terrenos donde tuvo lugar una de las batallas del Somme. Esta gestionado por el gobierno Canadiense y van rotaciones de estudiantes cada 4 meses que hacen visitas guiadas por el memorial. Nuestra guia, Kayla, nos explico algunas cosas sobre el Royal Newfoundland Regiment. Nos contó que en su origen Newfoundland (Terranova) no pertenecía a Canadá, sino al impero británico, pero con gobierno independiente. Al inicio de la guerra el imperio les solicitó ayuda, bien en forma de dinero, munición o soldados. Terminaron dando las tres cosas pero primero mandaron hombres, en su mayoría comerciantes y pescadores, algunos de ellos familias enteras. Además les llamaron los "blue pattee" (polainas azules) porque se quedaron sin tela caqui para sus uniformes y las tuvieron que hacer azules como las de los uniformes franceses.
Kayla nos contó también varios de los motivos por los que falló el ataque. El primero fue que la artillería no causo casi ningún destrozo en las filas enemigas ya que la munición era de mala calidad. La mina subterránea que tenia que detonar lo hizo con antelación, poniendo sobre aviso a los alemanes. Y además el apoyo que tenia que venir de otro frente no llego por estar bajo fuego de las ametralladoras. Como colofón, ambos bandos utilizaban bengalas para comunicarse pero con diferentes significados. En un momento determinado se vio una bengala blanca que significaba que el avance iba bien y mandaran refuerzos, pero en realidad la lanzaron los alemanes y significaba estamos bajo ataque.
Luego nos enseño el árbol de la muerte, que era el único que quedaba en pie en el campo de batalla. Muchos soldados instintivamente intentaron cubrirse tras él, sin percatarse de que se encontraban en una zona de fuego cruzado. Los que intentaron retirarse tampoco lo tuvieron mejor ya que llevaban a sus espaldas un triángulo de aluminio para evitar el fuego amigo. Durante la retirada los convirtió en dianas.
La visita finalizaba delante de la estatua de un Caribú, insignia que llevaban todos los del regimiento.
Desde allí nos dirigimos a la Ulster tower, que es un memorial para el regimiento del Irlanda del norte que participo en la Guerra.
Nuestra siguiente parada fue el memorial en Thiepval Ridge, donde se usaron por primera vez los tanques en una guerra. De los 45 tanques que había en el frente, 36 tomaron parte en esta batalla el 15 de Septiembre de 1916. Inicialmente, el ataque fue muy efectivo al tomar por sorpresa a los soldados ya que no sabían como parar a la bestia de metal. Pronto se dieron cuenta de que al no contar con apoyo de infantería, la mejor defensa era esconderse, esperar a que pasara y recuperar las posiciones. Aún así se abrió una brecha en el frente debido a la confusión y los aliados ganaron la batalla. Mucho se aprendió allí, tanto en como usar los tanques y como defenderse de ellos. Más tarde se desarrollaron los primeros rifles antitanque capaces de perforar los blindajes.
El memorial tiene un museo pero fuera tiene unos paneles explicativos muy completos y sencillos, además de una película de 45 minutos donde te explicaban la batalla y los monumentos que se encuentran en la zona.
Lo siguiente fue la visita al memorial australiano situado en las ruinas del molino que tuvieron que defender. Lo curioso es que allí también se encuentra el cementerio/memorial de los animales que participan en la guerra.
Finalmente nos fuimos al visitar el mayor cráter creado por explosiones en mina de la Gran Guerra, el Lochganar cráter. Tiene un diámetro de 90m y 22m de profundidad. Dicho cráter se formo por la explosión el 1 de Julio de una mina subterránea excavada por las Royal Engineer tunnelling company del ejército británico. Hicieron explotar unos 30 toneladas de amonal, lo que dejo semejante agujero. En la foto no se aprecia pero era impresionante.
Tras levantarnos en Ypres (Bélgica) por fin hemos regresado a Francia para visitar el puerto de Dunkerque.
Nada mas levantarnos el día no acompañaba mucho, frío y muchísimo aire. Como os podéis imaginar la cosa no ha mejorado conforme nos hemos ido acercando a la costa.
Antes de meterme en historia deciros que Dunkerque esta totalmente reconstruida tras la guerra y circular por ella es un caos, especialmente si el mapa del GPS no corresponde con la realidad.
Al llegar lo primero ha sido acercarnos a la playa para recoger un poco de arena (tenemos arena de Normandia de un viaje anterior) y visitar el monumento que hay en el paseo de la playa. Me gustaría deciros que paseamos mucho pero la verdad es que hacia tanto aire que la arena nos hacia daño.
De ahí nos hemos acercado al museo de la operación Dynamo, que es pequeño pero esta todo muy bien explicado.
Al comienzo de la 2 guerra mundial los franceses pensaban que los belgas aguantarían mas y que los alemanes no entrarían atravesando el bosque de las Ardenas y cruzando el río Meuse (lo que no pudieron hacen en la 1 guerra mundial). Eso hizo que a las tropas aliadas las atraparan dentro de una maniobra envolvente llamada "el corte de hoz" de Heinz Guderian.
La maniobra dividió el frente en dos y atrapo a los soldados británicos y parte del ejercito francés entre Calais y Amberes. Los aliados se vieron obligados a retroceder hasta la costa.
Conforme fueron empeorando las cosas el alto mando británico vio la necesidad de "retirar" las tropas del continente sin avisar a los franceses y así no dañar la alianza.
Así es como de un día para otro se improvisó la operación Dynamo, en la que casi medio millón de soldados (británicos y franceses) fueron evacuados.
La operación duro 7 días (del 26 de mayo al 2 de junio) y parte de su éxito se debió a la orden de Hitler de que las divisiones Panzer no cruzaran la linea del Canal situada a situada a casi 5km al oeste de Dunkerque ya que la Luftwaffe podría acabar el trabajo.
También hay que tener en cuenta la ayuda de los civiles que cruzaron el estrecho con utilizaron sus barcos (entre 9 y 30m de eslora) para ayudar a embarcar a las tropas.
Los soldados franceses que rescataron tuvieron que volver al frente por Cherburgo y Brest al día siguiente.
Una vez hemos terminado en Dunkerque nos hemos acercado a Calais a ver si podíamos vislumbrar los acantilados de Dover (eso y para comernos unos mejillones a la marinera). Había demasiada bruma y no pudimos ver los acantilados (algo se apreciaba a lo lejos...) pero nos acercamos al faro a ver como golpeaba el mar. Os dejo un par de vídeos para que veáis que no exagero con el aire que hacia.
Finalmente nos hemos puesto rumbo al Somme, nuestra ultima parada antes de volver a casa.
Hoy nos hemos levantado pronto en Bruselas y nos hemos ido a Ypres.
Ypres fue uno de los lugares más golpeados durante la Gran Guerra. En
total hubo 5 "batallas" de 1914 a 1918. La primera, fue parte de la "Carrera
hacia el Mar" cuando los dos ejércitos alargaron el frente hacia el
Atlántico, en Nieuwpoort, intentando rodearse. De la segunda y la
tercera hablaré más adelante, que necesitan menciones especiales. La
cuarta fue parte del último ataque alemán antes de su inevitable final y la
quinta fue cuando los aliados vencieron finalmente. Por esa razón, al
éste de la ciudad hay múltiples cementerios de distintas nacionalidades.
En total más de un millón de muertos. Además, digamos que aquí fue donde tanto los aliados como los alemanes se pusieron más creativos y probaron sus nuevas tácticas de combate.
Nuestra primera parada ha sido el museo "In Flanders Fields" de Ypres. Según habíamos leído en internet estaba bastante bien contada la contienda en este museo, cuando realmente se centran más en la historia personal y emocional de los Belgas durante la contienda. En resumen: "emosio hengañaos". Bueno hay que ser francos, como han contado el alto el fuego durante las navidades de 1914 ha sido muy bonito.
Después hemos salido a dar una vuelta por el pueblo de Ypres. Al acabar la guerra éste había acabado totalmente destruido, así que Wiston Churchil recomendó que se reconstruyera el pueblo en otro lugar para mantener el recuerdo a los soldados. Finalmente, la gente del pueblo quiso levantarlo en su lugar original. Lo consiguieron reconstruir con bastante detalle y el caso antiguo es muy bonito.
En la parte este del pueblo, aun está en pie la muralla medieval y su foso lleno de agua. Ambas mantuvieron a ralla el avance alemán y se puede pasear por encima de ellas. Los soldados que la defendieron están enterrados cerca en un cementerio. Aquí hay algunas fotos del sitio.
Al este de la muralla está la puerta de Menin y es la única forma de acceder al frente. Todos los soldados que partieron hacia los campos de batalla de Ypres tuvieron que pasar por aquí. Es por esa razón que, al acabar la guerra, escribieron en ella los nombres de todos los soldados que no fueron encontrados (más de 100.000). A la salida de la puerta hay dos leones con escudos de la región. En realidad son réplicas de los originales ya que estos fueron donados al ejército australiano como agradecimiento por la defensa del pueblo.
Fuimos entonces a dejar la cosas en el hotel ya que tenía un horario de check-in muy raro. Allí fue cuando nos dimos cuenta que el hotel es en realidad un antiguo caserón reconstruido y que sus jardines cuentan con trincheras y un pequeño búnker inglés. El propietario las encontró cuando estaba arreglándolo. Los huéspedes podemos pasear por allí todo lo que queramos y el hotel está decorado con todo tipo de cosas que el dueño ha sacado de los terrenos adyacentes. Este sitio es conocido como el cráter Hooge, ya que entre las trincheras y el búnker hay 4 charcas creadas por cráteres bastante profundas.
La historia de este sitio es infame por dos razones. Todo ésto ocurrió durante la 2º batalla de Ypres. Inicialmente, los británicos estaban en posesión de las trincheras y del búnker. Fue en este lugar donde los alemanes utilizaron por primera vez los lanzallamas en la guerra. Durante la noche, tras un fuego de 30 minutos de artillería los alemanes se lanzaron sobre los brítanicos con su nueva arma experimental y los hicieron retroceder. Muchos murieron en el caos y la confusión de las llamas. Semanas más tarde, los ingleses retomaron una de sus más antiguas tacticas de combate, la guerra de tuneles. Los britanicos cavaron cuatro túneles hasta delante del búnker que ahora mantenían los alemanes. Tras hacer explotar 2 toneladas de amonal bajo los soldados alemanes, retomaron la trinchera y el bunker. Cada una de las charcas tiene una profundidad de 6 metros y un radio de 10 metros, suficiente para hundir 3 coches, así que os podéis hacer una idea de como debieron ser.
Del hotel cogimos el coche y nos fuimos parando en un montón de sitios distintos. Cada uno con su parte de la historia. En vez de contároslo por orden de donde fuimos es mejor que os lo cuente según ocurrió durante la Gran Guerra.
Estábamos en la 2º batalla de Ypres. Los alemanes, en el pueblo cercano de Langemark, el 22 de Abril 1915, probaron otra de sus "invenciones". Estando presente el padre del invento, el científico químico alemán y ganador del premio Nobel de química de 1918, Fritz Haber, liberaron gas clorhídrico/bromuro contra las trinchera canadienses. Mejor no os cuento las declaraciones que hay en el cementerio alemán hechas por los soldados que lo liberaron. Tras 45 minutos, en la zona donde se liberó el gas, no quedaba vida, ni seres vivos, ni plantas, ni nada. Los canadienses levantaron en ese punto un memorial con la estatua de un soldado en pose melancólica mirando hacia el lugar desde donde provenía el gas. Como era de costumbre, las represalias no tardaron en ocurrir. Una fuerte ofensiva ocurrió semanas después y los aliados retomaron las trincheras perdidas. Las tropas alemanas no estaban lo suficientemente preparadas para enfrentarse a tropas veteranas y los arrasaron por completo. Respecto al cementerio alemán añadir que la mayor parte de los 44.000 soldados enterrados allí eran voluntarios salidos de las universidades, tanto estudiantes como profesores.
Otro de los lugares que visitamos fue el pueblo de Passchendaele, su parque memorial y el museo que contiene la entrada a otro de los centro de control británicos escavados bajo tierra. En este pueblo se desarrolló la 3º batalla de Ypres, y es la que da título a este post. Conozco la historia de esta batalla desde hace mucho tiempo y fue la que me incito a leer más sobre la Gran Guerra. Aquí ocurrió la contienda más cara en vidas humanas de toda la historia. De Julio a Noviembre de 1917, medio millón de hombres perdieron la vida, atacando o defendiendo, una colina a 5 millas de la primera linea de trincheras británica. La colina, aún con valor estratégico, por si sola, no era tan importante como para justificar lo ocurrido. Como era de esperar, en noviembre, tras una contraofensiva alemana, perdieron todo lo avanzado. No se consiguió nada. En palabras de historiadores de la época, "Passchendaele fue uno de los mayores desastres de la guerra ... ningún soldado inteligente puede defender esta campaña sin sentido ...". Hasta la fecha es recordada como un de los mayores ejemplos de cabezonería por parte de los altos mandos.
Cerca estaba el cementerio de la Commomwhealth en Tyne Cot (Tiny Cottage). Esta edificado sobre una pequeña posición que tomaron y mantuvieron los australianos y neozelandeses durante 1917. Es el mayor cementerio de la Commomwealth fuera de sus fronteras. Fue inaugurado por el rey Jorgue V y los ha visitado la reina Isabel II múltiples veces. Todos los cementerios de la Commonwealth cuentan con dos iconos característicos, la cruz del sacrificio y un púlpito con las palabras de Rudyar Kipling "They name liveth for evermore".
La última parada fue una trinchera que un grupo amateur de arqueólogos encontró en un polígono, la trinchera Yorkshire. Esta es especial pues no solo tiene las clásicas fortificaciones, sino que en ella también se escavaron una red de túneles para hacer un centro de control bajo tierra. El sitio esta completamente inundado de agua y solo se puede entrar si se bombea toda fuera, pero dentro encontraron un montón de objetos en muy buen estado que vimos en el museo.
Sobre las 8 de la tarde regresamos a la puerta de Menin, ya que todos los días del año se realiza una ceremonia llamada "Last Post", donde se rinde homenaje a los soldados que lucharon en el frente. Tanto organizaciones como personas pueden inscribirse para prestar sus respetos. Es una ceremonia muy emotiva de unos 15 minutos donde se toca los himnos de corneta y gaita a los caídos. Os dejo aquí más información: http://www.greatwar.co.uk/events/menin-gate-last-post-ceremony.htm
Después nos fuimos a cenar a un sitio de hamburguesas en la plaza del pueblo. Clara se comió una de cordero y yo una de cerdo con nueces. Han sido de las mejores que hemos probado en nuestra vida.
De ahí, ya al hotel, donde no he podido resistir la tentación de meterme en las trinchera por la noche. Entre el bosque que está cerca, los ruidos de los animales, las cuatro charcas, y luz de la carretera y de la luna entremezclándose con los árboles, me dio un cosquilleo en la nuca, que pensé que era mejor no molestar a los muertos, así que me fui de allí ... buenas noches ...
Hoy visitábamos la ultima de las ciudades importantes de Bélgica, Amberes.
Es totalmente diferente a las otras ciudades que hemos visitado. Nada mas llegar nos ha recordado a la Gran Vía de Madrid o la calle Colon de Valencia.
Os recomiendo que al salir de la estación lo hagais por la puerta principal porque es preciosa. A mi me ha recordado a la estación del norte de Valencia (y espero que si hunden las vías lo hagan como aquí porque les ha quedado genial).
Tras un paseito hemos visto la iglesia de Santiago, donde los peregrinos paraban de camino a Santiago de Compostela. Por aquí pasa la via Brabantica. Ademas en esta iglesia es donde esta enterrado el pintor Rubens.
Ya de camino hacia la ria hemos callejeado un poco y hemos comprobado que esta ciudad es LGTB total. En todas partes hay banderas arco iris y sus colores. Ademas de un montón de tiendas de casi todas las marcas (baratas y caras) en el centro hay muchísimos sitios curiosos para comer. Para nosotros ha sido un poco como callejear por el Carmen.
Durante este periplo hemos encontrado dos curiosidades. La primera era un bar lleno hasta los topes de imágenes religiosas (figuras), grandes como las que hay en las iglesias y pequeñas, de varios santos y virgenes. Me pregunto si conforme aumenta el consumo de alcohol te empiezan a hablar las imágenes....
El otro sitio es el restaurante donde hemos comido. Desde que fuimos a Japón no hemos comido okonomiyaki como allí y hemos encontrado un sitio que se llama Okoz y preparan su versión (mas pequeños pero mas gorditos) pero que estaban buenísimos. Lógicamente no nos hemos podido resistir.
Después de comer ya nos hemos ido de tiendas y aunque no hemos comprado nada hemos podido ver los centros comerciales del centro. Aquí hay tiendas desde H&M a Giorgio Armani para que os hagáis una idea
Ahora nos recogemos pronto que mañana toca coche y Gran Guerra otra vez.